Con el objetivo de mejorar la convivencia y abordar los problemas de salud mental en el contexto penitenciario, se implementará un área de salud mental en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres.
Esta iniciativa se lleva a cabo bajo el asesoramiento de un personal extranjero, entre ellos desde Puerto Rico y Estados Unidos.
Asimismo, el proyecto busca reforzar las políticas públicas orientadas a la prevención, tratamiento y seguimiento de trastornos de salud mental en la población penitenciaria, mediante la coordinación entre distintas instituciones, sostuvo el titular de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), Roberto Santana.
«Sabemos que la salud mental en toda persona privada de libertad siempre está en riesgo. Mientras esa persona permanezca privada de libertad, su salud mental es una montaña rusa. Un día está bien, otro día está mal; ese es el día a día de las personas privadas de libertad», explicó Santana.
Señaló que, debido a la inestabilidad emocional que enfrentan algunos privados de libertad, quienes están a su alrededor también pueden enfrentar las mismas circunstancias.
