Seattle, EE.UU. – La derrota de Estados Unidos ante Bélgica marcó la eliminación del último anfitrión que quedaba en pie en el Mundial 2026, que días atrás había perdido también a México y Canadá.
El equipo dirigido por Mauricio Pochettino cayó por 4 a 1 en Seattle y se despidió del certamen en la misma instancia que en 1994, cuando organizó el torneo por primera vez.
Previamente, el USMNT había vencido a Paraguay (4-1) y Australia (2-0), cayendo contra Turquía en el cierre de la fase de grupos (2-3), y en los dieciseisavos de final había eliminado a Bosnia y Herzegovina (2-0).
Una situación similar vivió México, que este domingo cayó en un apasionante partido ante Inglaterra (2-3) en el Azteca tras ganar en sus primeras cuatro presentaciones con la valla invicta: al Tri lo habían sufrido Sudáfrica (2-0), Corea del Sur (1-0), República Checa (3-0) y Ecuador (2-0).
El equipo de Javier Aguirre, que había ilusionado a sus hinchas con el buen rendimiento de los primeros partidos, alcanzó el tan anhelado ‘quinto partido’, pero no pudo superar la barrera de los octavos de final, algo que no logra desde 1986, en el segundo de los tres Mundiales que organizó (el primero, en 1970).
La derrota de Canadá, el sábado, fue más contundente: Marruecos lo goleó por 3 a 0 en Houston y cerró su mejor participación histórica en la competencia. Los canadienses, que habían participado de la Copa del Mundo solo en 1986 y 2022, fueron segundos de su grupo (empataron 1-1 con Bosnia, golearon 6-0 a Qatar y perdieron 2-1 con Suiza), por lo que tuvieron que jugar los mata-mata fuera de us país.
Y tras pasar agónicamente a Sudáfrica en los dieciseisavos de final, el elenco de Jesse Marsch se topó con Marruecos, que le ganó con autoridad y la dejó afuera.
Hasta el momento, cinco de los seis clasificados a cuartos de final son europeos, con la excepción de Marruecos: Francia, España, Bélgica, Noruega e Inglaterra. Argentina-Egipto y Suiza-Colombia determinarán a los últimos dos clasificados.
El resultado reflejó con justicia lo que ocurrió durante los 90 minutos. Bélgica dominó desde el comienzo, impuso el ritmo, ocupó mejor los espacios y desactivó una de las mayores fortalezas que Estados Unidos había exhibido a lo largo del torneo: su capacidad para generar situaciones de gol. El equipo local, que había llegado con confianza tras superar a Bosnia y Herzegovina, casi nunca pudo desarrollar su juego ofensivo y terminó chocando contra un rival tácticamente impecable.
El desenlace terminó de inclinarse por un error inesperado. Matt Freese salió lejos del área para disputar una pelota, rechazó de manera defectuosa y dejó el arco desguarnecido. Hans Vanaken aprovechó el regalo y marcó el tercero, un golpe del que Estados Unidos ya no pudo recuperarse. Ni siquiera una gran intervención de Courtois ante Folarin Balogun, el hombre de la polémica, modificó el panorama. Cuando el partido ya se consumía, apareció Romelu Lukaku para poner cifras definitivas a una victoria que nunca estuvo realmente en discusión.
Bélgica avanzó porque fue superior desde el primer minuto. Neutralizó el poder ofensivo de Estados Unidos, ganó casi todos los duelos individuales y mostró una autoridad que lo convierte en un rival de cuidado para España en los cuartos de final. Para el último anfitrión que seguía con vida en el Mundial, en cambio, la ilusión terminó desvaneciéndose en una noche amarga incluso para Balogun, habilitado para jugar tras la revisión de la FIFA y titular desde el arranque, pero casi siempre aislado y sin peso en el área.
Terminó el partido en Seattle. Bélgica venció 4-1 a Estados Unidos, eliminó al último anfitrión que seguía en carrera y se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026, donde enfrentará a España. Charles De Ketelaere, con un doblete, Hans Vanaken y Romelu Lukaku marcaron los goles de una victoria contundente y justa para el conjunto europeo.
Fuente: ESPN/ Yahoo
