Por Lic. Juan Alberto Mercado Peña
Abogado, diplomático, comunicador y excandidato a senador de la provincia Santo Domingo.
Los recientes escándalos que han salpicado a miembros de la Policía Nacional han generado una profunda preocupación en la sociedad dominicana.
Cada nueva denuncia, investigación o proceso disciplinario relacionado con oficiales y agentes vinculados a presuntas actividades ilícitas golpea la confianza ciudadana en una de las instituciones más importantes para la seguridad del Estado.
El pueblo dominicano está cansado de escuchar denuncias sobre supuestas redes de corrupción, casos relacionados con narcotráfico, extorsión, tumbes de drogas, asociación de malhechores y otras actuaciones incompatibles con el uniforme policial.
La ciudadanía exige respuestas concretas, investigaciones transparentes y sanciones ejemplares para quienes traicionen el juramento de servir y proteger.
La desaparición de evidencias vinculadas a operativos antidrogas y las investigaciones abiertas contra miembros de organismos de seguridad han provocado una gran alarma social.
Casos como el de los sacos de droga desaparecidos, que derivaron en investigaciones y suspensiones de oficiales, han puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer los mecanismos de control interno y supervisión dentro de la institución policial.
Ante esta realidad, hacemos un llamado respetuoso pero firme al presidente de la República, Luis Abinader, para que envíe una señal inequívoca al país y a la comunidad internacional: que su gobierno mantiene una política de tolerancia cero contra la corrupción, el crimen organizado y cualquier vínculo de funcionarios con estructuras del narcotráfico.
Asimismo, corresponde al Ministerio de Interior y Policía asumir un papel más activo y contundente frente a las crecientes preocupaciones ciudadanas.
La población necesita ver resultados concretos, no únicamente discursos o promesas de reformas.
La reciente designación del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz al frente de la Policía Nacional representa una oportunidad histórica para profundizar los procesos de control interno, fortalecer la disciplina institucional y recuperar la confianza pública.
Según la información oficial, Cruz Cruz posee una amplia trayectoria precisamente en áreas de inspección, asuntos internos y supervisión disciplinaria dentro de la institución. (Policía Nacional RD)
El mensaje debe ser claro: ningún oficial, sin importar su rango, debe estar por encima de la ley.
Ninguna estructura criminal debe encontrar protección dentro de los organismos encargados de combatir el delito.
Y ningún ciudadano debe sentir que quienes tienen la responsabilidad de protegerlo han sido capturados por intereses criminales.
La República Dominicana necesita una Policía Nacional fuerte, moderna, profesional y respetada. Pero para lograrlo es indispensable separar de sus filas a quienes manchen el uniforme y desacrediten el sacrificio de miles de hombres y mujeres honestos que diariamente arriesgan sus vidas por la seguridad nacional.
Presidente Abinader: el momento de actuar con firmeza es ahora. El país espera decisiones contundentes que demuestren que la lucha contra la corrupción y el narcotráfico no distingue rangos, apellidos ni posiciones de poder.
La seguridad nacional, la confianza ciudadana y el prestigio internacional de la República Dominicana así lo exigen.
