Ante la falta de consenso como bloque para prohibir las relaciones comerciales con los asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania, varios países han decidido actuar unilateralmente y Países Bajos se sumó el martes a la lista de quienes van a prohibir desde septiembre los productos de colonos israelíes.
El paso dado por La Haya llega tras el fracaso de sus intentos por promover un embargo coordinado a escala comunitaria -el último debate fallido fue apenas hace 10 días entre los ministros de Exteriores europeos en Bruselas-, optando por la vía unilateral apoyándose en el dictamen consultivo emitido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en julio de 2024.
Con esta decisión, Países Bajos sigue la estela de países como Bélgica, cuyo Consejo de Ministros acaba de aprobar un veto similar, y de España e Irlanda, pioneros en impulsar normativas y presiones legislativas para restringir estos intercambios, así como Noruega (país no miembro de la UE), que ha presentado en su Parlamento un proyecto de ley para vetar estos productos.
El mapa de posturas europeas se divide en tres bloques claramente diferenciados:
– España: Está a la vanguardia del bloque europeo partidario de las restricciones comerciales más severas contra los colonos. El Gobierno español aprobó el pasado septiembre un decreto que prohíbe de manera expresa la importación y comercialización en territorio nacional de bienes originarios de los asentamientos israelíes en el Territorio Palestino Ocupado, amparándose en el dictamen de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
– Irlanda: Este mismo mes de julio Dublín aprobó definitivamente la Ley de Territorios Ocupados, que prohíbe explícitamente la importación de bienes originarios de los asentamientos israelíes e impone sanciones penales bajo su Ley de Aduanas.
