Santo Domingo. – Europa da un paso histórico que puede dar la vuelta a sus cimientos de cohesión, convergencia y solidaridad. Los Estados más pudientes (por economía y población) crean un supergrupo denominado E6 de las dos velocidades.
Los líderes europeos propusieron una unión a dos velocidades como la forma más rápida de salir del estancamiento político en el que se encuentran las reformas económicas necesarias para relanzar la economía europea, mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, fijó el verano como fecha límite para alcanzar un amplio acuerdo.
El club ya ha sido calificado por Portugal, Grecia o Irlanda como exclusivo. Está compuesto por España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Polonia. Está diseñado par romper los estancamientos políticos que obstaculizan proyectos como un mercado financiero único al estilo americano.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, fue el encargado de anunciar el principio de acuerdo sobre el E6, durante la reunión de ministros de Finanzas, en Bruselas. “Construir esos puentes puede ser un buen primer paso hacia una solución integral”, explicó el mandatario español.
Según explica Politico.eu, el lcub ayudará a programar las reuniones con el G7, junto a Canadá, Japón no Estados en contenciosos estratégicos frente a la amenaza de China en la restricción de las exportaciones.
En este sentido, España ha visto la oportunidad de desatascar de una vez por todas la emisión de deuda conjunta europea y no quiere dejarla pasar. Carlos Cuerpo cree que en las próximas semanas presentará una propuesta sobre la colocación de eurobonos con la que espera convencer a los países más críticos.
En ese documento, el ministro español tratará de plantear la colocación de bonos como una vía para reforzar el atractivo de Europa para captar inversión y el rol del euro a nivel global. Se trata de abandonar el estigma de que la emisión de deuda conjunta es una estrategia encubierta para que los países más endeudados puedan tener barra libre a costa de aquellos que tienen las finanzas más saneadas, la principal razón por la que siempre se han opuesto los halcones fiscales.
La situación actual de los mercados de deuda avala este cambio discursivo. El diferencial entre lo que paga por financiarse España frente al interés de Alemania se ha reducido a apenas 38 puntos básicos y lo mismo ha ocurrido con la gran mayoría de países que operan ahora en una realidad que nada tiene que ver con la de la crisis de deuda soberana de hace ya casi 15 años. De hecho, tanto España como otros países del Sur que en el pasado fueron denostados en el mercado se financian más barato a muchos plazos que la propia Comisión Europea por la mejoría de su percepción en el mercado, pero también por la menor liquidez de las emisiones comunitarias, consideradas más escasas.
Fuente: EFE/ Espiral 21
